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viernes, 25 de septiembre de 2009

Volar o no volar... segunda parte

Lo de volar las palomas tres horas al día, que decía Sangers en su artículo, dejó a la gente "flipando", incluso en Holanda. Antes estas reacciones, estos son los argumentos que esgrimió Sangers, en una entrevista publicada por Pipa.be:
"Yo tampoco creía que fuera lo mejor entrenar los machos 3,5 horas y las hembras 3.0 horas, pero esto sólo fue al principio. Ahora me he dado cuenta que es lo mejor. Una paloma puede volar mucho más de lo que pensamos y cuando hablo de volar me refiero a entrenar, empleando bandera cuando sea necesario. Una vez finalizado el entrenamiento, yo abro el palomar, llamo a las palomas y las dejo que entren y salgan libremente durante unos 1o minutos, luego cierro definitivamente el palomar, para que según entren no puedan volver a salir."
"Cuando tú entrenas las palomas tan fuerte como yo lo hago, las palomas obtienen una muy buena condición física. Mucho mejor que si sólo las volaras una hora cada día. Al inicio de la campaña las obligo a volar con la bandera, pero luego ya no es necesario. No quiero decir con esto que éste sea el mejor método de entreno para ustedes, pero, sin duda, es un sistema que a mi me funciona muy bien."

Volar o no volar...

Ya en otros comentarios he mencionado que nuestra forma de entrenar las palomas no tiene nada que ver con lo que se hace en el resto de la "Europa civilizada". Lo que, visto los resultados de allí y de aquí, nos debería dar mucho que pensar (vale... ya sé que ahora saldrán algunos hablando de la dificultad de viajar sobre el mar y diciendo que los holandeses quitarían las palomas si viajaran en Canarias... bueno... podría ser). De todas formas, por si alguno quiere "coger recorte", les copio a continuación lo que cuenta el campeón holandés Marcel Sangers al respecto de cómo entrena y prepara sus palomas para una suelta importante (este señor es especialista en lo que ellos llaman fondo de un día, en torno a los 700 kms. Las primeras palomas se suelen comprobar a mitad o final de la tarde).
"Para una gran suelta siempre me aseguro de mandar palomas que estén en gran forma y esto sólo se consigue entrenando duro. Yo vuelo mis machos, cuando preparo las grandes sueltas, tres horas y media cada día. Las hembras vuelan unas tres horas.Con respecto a la medicación, doy cada dos semanas una pastilla contra las tricomonas. Me gusta usar diferentes productos como pueden ser: De weerd, Nanne, Wolf etc. Esto lo hago con la idea de que mis palomas no creen resistencia a este tipo de productos. No empleo ninguna motivación especial en estos días. Yo viajo en viudez y esa es la única motivación que llevan. Otra cosa a tener en cuenta es que no se pueden ganar todas las sueltas. Lo mejor que uno puede hacer es especializarse en una distancia en concreto. Yo sólo me dedico a las carreras de fondo de un día. Este tipo de sueltas son las que más me gustan porque, en mi opinión, son las más justas. Las palomas se sueltan por la mañana, tienen que volar unos 700 Kms y están en casa al final del día. En estas sueltas no existen las palomas con suerte y el viento no es un factor que pueda determinar la victoria. A pesar de que el viento esté en tu contra, tú puedes ganar, si cuentas con palomas de calidad. En cambio, si se viajan distancias más cortas es diferente. Si te encuentras con un fuerte viento de cara, tú estás vencido incluso antes de soltar las palomas. Toda la semana trabajando y preparando las palomas para que vaya en perfectas condiciones y luego... te gana el viento. Eso me frustraba mucho y fue lo que me convenció para comenzar a competir en los fondos de un día."
Bueno, ahora sólo falta que Sangers me explique de donde saco yo seis horas y media al día para volar las palomas... después de venir de currar y atender a la familia ;(

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Llega el otoño...

Y no me refiero sólo a la estación que por estas fechas toma el relevo del verano... si no a los campeonatos de pichones que, como todos los años, se celebran en la isla de Gran Canaria. Lamentablemente, el panorama este año no pinta mucho mejor que los anteriores. Seguiremos compitiendo dispersos, en no sé ni cuantos mini-otoños, en lugar de en un campeonato único que aglutine a toda la Isla. Preferimos ser cabeza de ratón a cola de león... a lo cual yo sigo sin encontrar explicación. Incluso, diría que los propios organizadores de estos "micro-otoños" tampoco son capaces de encontrar argumentos para defender a sus criaturas, salvo los muy peregrinos del tipo": "... no vamos a permitir que nuestro dinero se los lleven otros...", "... yo no voy a recogerle palomas a esos cabr... para que luego ellos se lleven los premios", "... es que si vamos todos juntos siempre ganan los mismo..", etc. En resumen, una suma de orgullo y miopía que no hace bien alguno a nuestra colombofilia y que ha hecho que mucha gente pierda la ilusión por competir en otoño. Pero seamos justos. No sólo esto es lo que está desanimando a la gente. Hay otros muchos factores como:
  • La falta de organización. Se suspenden recogidas de forma injustificada o se recoge sabiendo que no se va a soltar, no se cuenta con la documentación necesaria para llevar a cabo las sueltas, se comunican las fechas de un día para otro, etc.
  • Las numerosas pérdidas. No se mira por lo pichones. Se empeñan en soltar a toda costa y les da igual que, como pasó el año pasado, esté diluviando y se pierdan más del 50% de pichones a las primeras de cambio.
  • Las fechas de suelta. Se están dando las sueltas en unas fechas claramente desfavorables para los pichones, con alta inestabilidad climatológica y con las palomas a medio mudar. Es jugar al pierde seguro.
En mi opinión, la forma de salvar los concursos de Otoño pasaría por:
  • Cambiar las fechas. Concursar con pichones del año es perfectamente factible en junio, julio y agosto. Se hace en todo el mundo, incluido en la España peninsular. Nosotros no podemos ser tan diferentes al resto de colombófilos. Seguro que si hacemos esto se seguirán perdiendo pichones, pero peor que ahora ya no nos puede ir... así que, ¿por qué no probar?.
  • Unificar los campeonatos. Una sola organización, una sola tabla de premios, una sola final y un sólo campeón insular que salga de entre centenares de participantes... creo que sería digno de ver y así era hasta no hace tanto. Tal vez, la clave pase porque sea la Federación Insular quien lo organice... aunque ya sé que muchos son los detractores de esta medida y que por eso se produjo la primera división de los "otoños", pero es que no se me ocurre otro "organizador imparcial" que pueda ser del gusto de todos. Se admiten sugerencias...
  • Valorar los pichones. Hay que tomarse esta competición tan o más en serio que la campaña de primavera, en la cual todos nos la cogemos con papel de fumar antes de soltar en un mal día (salvo algunos... ya lo sé... pero ese tema no toca hoy). Valoremos nuestros pichones y nuestro dinero.
Para finalizar, sólo añadir la desilusión que he sentido al ver que una iniciativa tan innovadora como fue el Open, que el año pasado celebró el club Fondo Club de Gran Canaria, este año no tendrá continuidad y se ha visto modificado para convertirse en otro micro-otoño como habrá cerca de seis o siete más en toda la Isla. La verdad que no me explico este cambio de rumbo después de los buenos resultados del año pasado, donde, además, no ganó uno de los que todos daban como claros favoritos. Lo que demuestra que a una suelta y una paloma cualquiera puede ser campeón. Lastima que no podamos repetir esa emoción este año. Esperemos que se reactive en el futuro.