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miércoles, 31 de enero de 2018

El jugador de ajedrez

A raíz de mi comentario en el que hablaba sobre los ataques de azor que estoy sufriendo y sobre las medidas de "protección" que algún compañero recomendaba en un foro colombófilo, me escribió un lector habitual de este blog para pedirme que fuera prudente a la hora de valorar el éxito o el fracaso de una medida "anti-azor" porque estos bichos son como "jugadores de ajedrez". Tú hoy haces un movimiento, lo puteas, y él, al poco tiempo, hará otro para contrarrestar tu acción.... y efectivamente así ha sido. Les cuento un poco la sucesión de hechos... Huyendo de esta fiera empecé a soltar las palomas mucho más temprano que lo que solía hacer. Pasé de soltar cerca de las seis de la tarde a hacerlo a eso de las cuatro. La primera semana o diez días la medida funcionó de maravilla... ni rastro del azor y cuando lo veía por la zona o seguía de largo sin ponernos asunto o se iba a por el bando pero en "modo juguetón", las embestía pero sin demasiado interés. Las palomas con hacer un pequeño "juego de cintura" se lo quitaban de encima y a seguir entrenando, pero ayer la cosa cambió y se nos presentó con ánimos guerreros  mientras volaba el bando, sin importarle un carajo que no fuera "hora de comer". Como este bicho tiene algunas dificultades para ir a por la palomas que vuelan con fuerza, ya que ni de lejos tiene la velocidad de un peregrino, se tiró a por la típica remolona que sólo vuela un rato y acaba siempre "escondida" en el techo de un invernadero cercano. Esta que les pongo a continuación es una foto de los restos que dejó a su paso... dentro del círculo rojo pueden apreciar el reguero de plumas en el lugar donde estaba posada la paloma atacada:


Fue un ataque clásico de azor... horizontal, por sorpresa, con el sol a su cola (para que la presa no lo vea venir hasta que lo tenga encima) y arrancando sobre la marcha con la presa, sin pararse a matarla hasta llegar a un lugar seguro. En esta ocasión lo vi todo en primerísimo plano y una vez más la "chulería" de estos animales le costó quedarse en ayunas, pues se posó a comerse a su víctima a poco más de treinta metros de donde yo me encontraba. Corrí hacia él y pude salvar la paloma, mientras el azor remontaba de nuevo el vuelo. Esta pobre no creo que este año vaya a poder competir, pero seguro que se recuperará sin mucho esfuerzo. Como me había anticipado nuestro compañero, el azor había movido ficha, aunque en esta ocasión la jugada le salió mal, a pesar de lo cual hoy volvió a la carga a la misma hora del día anterior... aunque usando otra estrategia, como buen ajedrecista que no se da por vencido ante el primer inconveniente.... je,je,je. Esta vez no apareció de la nada para atacar "por la vía rápida", sino que utilizó una táctica más propia de los peregrinos. Se acercó al palomar volando alto y en círculos. Las palomas que esa táctica ya "la llevan en los genes" respondieron como suelen hacer en estos casos... empezaron a volar más alto que el bicho para quitárselo del cogote... hasta que una perdió los nervios y se salió de la formación, como suele pasar normalmente.... y el azor haciendo de halcón se colocó en posición y le hizo un picado... pero, para que nos vamos a engañar, el que ha visto a un peregrino hacer esta jugada ya sabe con tiempo cómo acaba la película y al hermano azor se le veía que estaba fuera de su medio, y el picado que se marcó fue bastante penoso. La paloma asustada, pero sin realmente verse en peligro en ningún momento, se refugió entre unos árboles dándome tiempo a mi para correr hasta ellos y volver a espantar al azor por segunda vez en dos días. Felizmente todo quedó en un susto y al rato la paloma se atrevió a salir de los cipreses para volver al palomar. 

A pesar de estas dos victorias "parciales" el azor sigue ganándome la partida de sobra pues en lo que va de año ya son catorce las "fichas" que me ha comido (doy por hecho que no todos comidos por el azor, sino en muchos casos ahuyentados de la zona por sus continuos ataques). Habrá que esperar a mañana  a ver por dónde nos sale este "Kasparov" emplumado.  

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Gustavo creo que eres. Olvídate un azor picado a palomas es un azor. Soy cetrero azorero. Vives en el habitad del azor y el juego de la vida es así. Tendremos que respetar el ciclo de la vida. Ni se te ocurra por favor trampear al azor y quitarlo de en medio. Es una de las especies más maravillosas que tenemos en nuestros montes

Un abrazo y ánimo

Ah y nunca olvides que un azor estará siempre preparado para la caza

Gustavo Medina González dijo...

Hola,

Sólo comentarte que realmente no vivo en el hábitat del azor. Cuando llegué a esta finca era una zona sin una sola rapaz, salvo algún que otro milano. La presencia del azor se debe a la existencia de mis palomas ya que este animal ha encontrado una forma sencilla de comer sin tener que currar demasiado y por eso se ha establecido en los alrededores de mi palomar. Así que no siento que sea yo el invasor sino más bien lo considero a él como un parásito que gusta de comer a mi cuenta. De momento sólo lo tenemos dando la lata desde el otoño de 2016 y en primavera/verano desaparece, por lo que supongo que son animales que están de paso mientras emigran y nuestra "misión" consiste actualmente en "enseñar" a nuestras palomas a esquivarlo, lo que está funcionando más o menos bien. Debes tener en cuenta que una paloma mensajera no es cualquier paloma. Desde que consigues ponerlas en forma te puedes relajar porque entonces el azor ya tiene muy poco que hacer contra ellas. El problema surge cuando aún las estás poniendo en forma y no vuelan con fuerza o intentan posarse en cualquier lado.

Que el juego de la vida es así... ya lo sé... antes de la calma que te comentaba al principio la finca era terreno de peregrinos, pero no de unos pocos sino a lo bestia. Félix Rodríguez de la Fuente rodó incluso programas aquí sobre los halcones... pero luego llegaron los búhos reales y acabaron con todos los nidos de los halcones (rapiñando las crías) y éstos, "aburridos" por no poder criar, abandonaron el territorio. Ahora sólo me queda esperar que el búho real se pase a los azores... je,je,je,je. Evidentemente no pongo trampas a los azores ni me los quito de en medio, porque sé que eso es ilegal, aunque parece que ya anda en marcha la modificación legal para reducir su protección... pero de momento sé que son intocables.

Permite que discrepe sobre tu gusto por la especie de los azores para mi la especie más bella son la palomas mensajeras, las cuales está protegidas por ley y declaradas de utilidad pública. Así que también merecen vivir y que las ayudemos a ello.