sábado, 23 de abril de 2016

Cosas de la edad

Cuando uno conoce al alguien nuevo en este mundillo de la colombofilia, es inevitable hacerse un juicio, aunque sea muy básico, sobre él... me refiero en este caso a un juicio meramente colombófilo. Cuando ves cómo alguien lleva su palomas al club o cuando visitas su palomar y ves cómo lo tiene montado, cómo se maneja con las palomas, cómo cría con ellas... al menos yo enseguida me hago una idea, que puede que no sea exacta al 100%, pero que es inevitable en mi caso, sobre qué tipo de colombófilo es dicha persona. No suelo basar mis "percepciones" en los resultados de la gente porque eso, a pesar de que es la única verdad medible que hay en este deporte, puede estar condicionado por muchos factores externos... tiempo que se le dedica a las palomas, situación del palomar, medios económicos, etc. A raíz de esto que les comento hay un par de cosas que siempre me hacen colocar a un compañero de afición en el pelotón de los "malos colombófilos". Me refiero a la gente que se le mueren las palomas sin explicación (hablo de palomas adultas, no de pichones, que esos se pueden morir en cualquier palomar) y a los que se les escapan las palomas que no tienen educadas en su casa. Sé que pueden parecer dos tonterías, pero si no sabes mantener tus palomas sanas y no eres capaz de evitar que se te fuguen los "prisioneros" creo que aun te queda mucho por mejorar en este deporte. Insisto en que esto una mera percepción subjetiva, que a lo mejor es una chorrada, pero que yo siempre la he tenido muy en cuenta en mi palomar. Hace mucho que no se me muere una paloma "porque sí"... y esperemos que siga la racha... y no se me escapa desde hace años ninguna paloma... hasta justamente esta misma semana... je,je,je,je. Aunque pueda parecer de locos en esta semana se me han escapado cerca de veinte palomas reproductoras... y para colmo en dos días diferentes. No sé si será la edad, las prisas o que estoy volviendo al "parvulario" de la colombofilia, pero en una semana me he dejado dos veces abierta la puerta del palomar de reproductores, con las bajas que antes comentaba, aunque por suerte ya he recuperado casi el setenta por ciento de ellas. Tendré que hacérmelo mirar... je,je,je,je,je 

Por cierto, para los interesados en la compra de alguno de los pichones que aparecen en la sección de ventas, la única pareja que se ha visto "afectada" por mi política de puertas abiertas ha sido la de los Koopman, donde el macho se dio a la fuga y, de momento, sigue perdido. Ya he procedido a quitar la pareja de la web hasta ver cómo queda la cosa.