lunes, 7 de marzo de 2016

Día de partido

Cualquiera que haya deporte a cierto nivel sabe lo que supone un día de partido. Yo llevo jugando al basket en equipos de diferentes categorías cerca de 30 años y a pesar de ello la cosa no cambia... el momento de subirte las medias y de atarte las botas sigue siendo algo especial. Se te trinca el estómago quieras o no. Luego ya, una vez dentro de la cancha, la cosa se pasa, pero esa previa en el vestuario o ese momento antes de que el árbitro lance el balón al aire no pierden nunca su magia. Con las palomas es justo lo mismo. El día antes de una suelta se me hace difícil dormir... y más si es la primera del año. Por una parte estás tranquilo porque sabes que es una suelta corta y año tras año los porcentajes de recepción son superiores al 90% pero por otra no terminas de fiarte y le das vueltas a la cabeza pensando en cosas que no has hecho y quizás debiste hacer. Te acuerdas de pequeños detalles y los elevas a la categoría de "imprescindibles"... que si no revisé cómo estaba la pluma partida de aquel pichón, que si el golpe que se dio hace dos meses la rodada alí podrá afectarle para el vuelo de hoy, que si el macho que pasó una noche fuera hace días ya estará recuperado totalmente, que si aun hace demasiado frío para volar palomas,... y otras paranoias de ese estilo que seguro que a todos les sonarán muy familiares y que no se nos quitan de la cabeza hasta que no vemos llegar las primeras palomas a nuestro palomar.

En mi club tuvimos ayer la primera suelta del año desde Oropesa (aprox. 180 kms. a mi palomar) y a pesar de los temores espresados anteriormente la cosa parece que se desarrolló con absoluta normalidad... casi todas las palomas de vuelta en casa y velocidades de las primeras por encima de los 1.500 mm. Se encestaron exclusivamente en mi club 1.114 palomas... casi nada... je,je,je,je. En mi caso tengo 19 de las 20 encestadas... Falta un macho, lo que para un palomar pequeño como el mío siempre es una putada... aunque en este caso no puedo decir que me cogiera por sorpresa. Este que faltó ayer tiene su historia y ya la comenté aquí mismo a mediados de verano. Este macho se me perdió en el Oropesa del año pasado y llegó de vuelta en julio de 2015. Venía impecable y sin chip... dejando claro que no había estado tirando en ninguna plaza de pueblo sino más bien "de visita" en casa de algún "compañero" colombófilo de Madrid o alrededores. Al verlo llegar con tan buena estampa pensé que quizás lo que le había sucedido podía tratarse de "una metida de pata" de las que a veces tienen los pichones cuando son novatos y más siendo en este caso la primera vez que iba a la cesta, por lo que decidí darle una segunda oportunidad.... y así me lo paga el colega. Apostaría lo que sea a que el muy capullo se ha vuelto a quedar en su "segunda casa"... ya les contaré si vuelve por aquí... en verano... je,je,je,je. En cuanto a las clasificaciones, esta tarde abriremos los relojes y veremos "las verdades" y las "mentiras" de cada uno. El año pasado en esta misma suelta logré un lastimoso 1/32... treinta y dos encestadas y sólo una en el 30%, así que este año lo tengo fácil para mejorarlo. Incluso con algunas palomitas por encima de los 1.500 mm... lo que es todo un record para mis caracoles, por muy "ingertados" que este año vayan con "sangre de velocista"... je,je,je,je