martes, 1 de marzo de 2016

Cosas que hacer en Bélgica (3ª parte)

Sigamos con las "historias belgas"... pero les prometo que esta ya es la última batallita de mi viaje que les cuento... je,je,je,je

- El precio de las cosas. Ya les he comentado en muchísimas ocasiones que viviendo en España,o en cualquier país que no sea ni Bélgica ni Holanda, tendemos a creer que las buenas palomas sólo se pueden comprar pagando cifras astronómicas como las que vemos en PIPA, pero eso es mentira... y lo digo así de claro. Les cuento una situación que me sucedió durante mi pasada visita a Fugare, para que vean cómo son las cosas en el "mundo real". Entre los múltiples stands que estaban presentes en la feria nos encontramos con el de un famoso tándem belga que lleva años volando en cabeza las sueltas nacionales de fondo. Este pasado 2015 incrementaron su ya largo palmarés con una nueva victoria nacional y van no sé ni cuantas. Como nuestros amigos belgas son muy colegas de uno de los miembros del tándem nos pasamos a verlos y charlamos durante un rato. La colonia de este tándem se basa casi exclusivamente en palomas de la línea de Gaby Vandenabeele y más concretamente del ya icónico "Rudy". En la reproducción de su palomar tienen ocho hijos del "Rudy". Esto ha hecho que se los rifen a la hora de organizar subastas e incluso acaban de terminar hace poco una en PIPA, donde sus palomas... como siempre pasa en PIPA... se vendieron por varios miles de euros, pasando algunas incluso de los 6.000. Como tanto hablar de palomas le abre el apetito comprador a muchos compañeros... je,je,je,je... algunos preguntaron cuánto podría costar comprar un nieto del Rudy... y ahí vino el primer golpe de realidad para los incautos "turistas". Esto fue lo que textualmente nos dijo... "Eso son pichones caros, porque sería un nieto del Rudy... se venden entre 300 y 500 euros, en función de la hembra que sea". Es decir, lo que en PIPA se fue a 6.000 en la casa de esta gente vale a todo meter 500 euros... pero esperen, que el segundo golpe fue aun mejor que el primero. Seguimos hablando y nos dice lo siguiente: "Como ustedes vienen de parte de unos buenos amigos los nietos del Rudy irían a un precio especial". Respiren antes de seguir leyendo... je,je,je,je... Así cerró la frase: "Se los venderíamos a 80 euros". Bueno sin palabras. Como suelo decir siempre, que cada uno saque sus conclusiones y piense lo que quiera, pero debemos ser más inteligentes a la hora de gastar nuestro dinero, porque cuesta mucho ganarlo.

Escribiendo estas líneas me acaba de venir a la memoria la subasta que se hizo en España hace unos meses de palomas de Jos Thoné... ¿recuerdan los precios pagados?... había algunas por encima de los 500 euros, pues les garantizo que en muchos casos esa cifra es más de cinco veces de lo que se paga en Bélgica por esas mismas palomas. Hace poco acabo de ver una subasta benéfica, de esas que se montan en Bélgica por esta época para ayudar a los clubes, y dos pichones de Thoné (él elegía que pichón te daba) se iban cada uno en 60 euros, por si esto les da una idea de cómo es el mundo fuera de nuestras fronteras.
  
- Qué pequeño es el mundo. Estando en plena velada de cervecitas en Bélgica un colega me preguntó por los dos pichones que le había comprado hace tiempo a otro amigo del grupo. Antes de seguir les cuento que yo soy de los que no le pide nunca palomas a nadie, salvo a los muy buenos amigos, y tampoco regala palomas a nadie... salvo también a los muy buenos amigos. Como quería un par de pichones de citado colombófilo y el mismo no está dentro del grupo de los "Muy buenos amigos"... je,je,je,je... lo que hice fue irme a una subasta suya en Bélgica y comprarlos, como todo hijo de vecino,... por suerte a un precio muy bueno. Pues nada, una vez comprados los dos "chavales" me los traje para Madrid y después de mirarlos un rato intentando adivinar si serían el pilar de mi futuro palomar... je,je,je,je... decidí que fuera la cesta quien me respondiera a esa pregunta, por lo que los pasé al palomar de vuelo. Venían un poco grandes, pero no fue problema para educarlos en casa. A los pocos días de tenerlos volando con el resto (era a finales de 2014) me llevé el disgusto de que uno de ellos me desapareció entrenando sobre el palomar. Bueno, lo de siempre... basta que te fijes en uno para que se pierda a las primeras de cambio, pero me quedaba el otro. La superviviente hizo los primeros entrenos en carretera con el resto del equipo de ese año, a primeros de 2015, pero en uno de ellos la perdí. Visto lo visto no fue mala idea el probarlos antes de dejarlos en casa... je,je,je,je... pero ahora viene lo bueno. La pregunta que me hacía mi amigo al principio de este comentario venía con trampa... me lo decía porque al tipo que me había vendido los pichones lo había llamado hace unos meses un colombófilo de Madrid para pedirle que le enviara la tarjeta de propiedad y el pedigree de la paloma que se me había perdido a mí entrenando. Como podrán comprobar todo un ejemplo de colombofilia... cogen una paloma de 2014 a primeros de 2015 y no se les ocurre averiguar si es de alguien de Madrid... una Comunidad donde vuelan sólo 80 socios a todo reventar y además estando dicha paloma censada en la RFCE a mi nombre, sino que se van directamente a Bélgica para que les "legalicen el regalo". En cualquier caso, viendo las habilidades de la paloma, no parece que me haya perdido gran cosa.