lunes, 11 de enero de 2016

A dieta

Tras los excesos típicos de estas fechas, no sólo los colombófilos necesitamos quitarnos algunos kilitos de más. Al menos en mi palomar, las palomas también andan pasadas de peso y como en Madrid estamos a sólo mes y medio para que empiece lo bueno (primer fin de semana de marzo) ya toca ir "afinando" el instrumental de cara a la campaña que se aproxima. Durante estos últimos meses mis palomas han volado muy poco y se han alimentado con comida de muda al 100% (comederos siempre llenos), lo que a la fuerza hace que hayan acumulado más calorías de las requeridas en relación con el esfuerzo realizado. Esta forma de proceder por mi parte no se basa en ningún razonamiento científico ni nada parecido. Lo hago sólo con la idea de "dejarlas disfrutar de la vida" al menos un par de meses al año. Mis palomas se pasan la temporada de competición volando como posesas y comiendo los mil potingues que les damos con la idea de estén a tope en cada suelta... por lo que creo que es de justicia que durante la época de menos actividad competitiva puedan tomarse un "break" volando sólo lo que les apetezca y comiendo hasta hartarse. Lo que yo suelo hacer es pasarlas a primeros de diciembre a una combinación de 50-50 (cebada/comida de muda) y luego llegado el mes de enero las dejo comiendo sólo cebada y con una ración aproximada del 50% de lo que sería la cantidad de comida que toman normalmente durante la campaña (siguen con vuelo libre). Con esta forma de actuar a primeros de febrero ya se encuentran en el peso óptimo para empezar de nuevo a "pelear" y es entonces cuando aprovecho para presentarles a mi amiga "la bandera"... je,je,je,je, que junto con algunos entrenamientos por carretera deberían ser más que suficientes para que a primeros de marzo ya parezcan de nuevos palomas mensajeras.... je,je,je,je.

El tema de la cebada siempre resulta controvertido. Hay cientos de opiniones a favor y otras tantas en contra, pero yo lo tengo claro y no creo que nadie sea capaz de hacerme cambiar mi opinión al respecto, que es muy favorable al uso de este grano, al menos fuera de lo que supone la temporada de competición. En la época de vuelo también lo uso, pero en porcentajes bastante más reducidos.