miércoles, 17 de julio de 2013

Acostumbrados a perder...

Los colombófilos, especialmente los de Canarias, estamos acostumbrados a perder muchas de las cosas que más apreciamos en nuestra afición... como pueden ser nuestras amadas palomas o los numerosos compañeros que año tras año abandonan la colombofilia, pero lo que no es tan habitual es verse en una situación como la que yo he tenido que vivir en estos últimos meses donde, de un plumazo, he "perdido" la posibilidad de seguir compitiendo en Canarias y luego, esta misma tarde, he "perdido" a uno de mis clubes... a mi club favorito, por ser el más pequeño, el más visionario, el que acaba de comenzar a andar. Lo dejo con el mismo dolor que se abandona a un hijo, porque como tal lo siento y me basta mirarlo para reconocer en él parte de mis rasgos e ideas colombófilas. Aunque no voy a entrar en detalles sobre el motivo de mi marcha, porque la verdad es que no me siento con ánimos para ello, sí quiero dejar claro que no me voy por propia voluntad sino obligado por determinadas aptitudes o mejor dicho decisiones de la Directiva del citado club que hacen totalmente imposible mi estancia en él, aunque la misma fuera de manera meramente testimonial, como un simple socio "pagador", pues, en cualquier caso, estando en Madrid, me hubiera sido del todo imposible competir en Canarias en 2014.

Me voy porque siento que se ha valorado de igual forma a los que pegan que a los que reciben, a los "agresores" y a las víctimas. Se marca una situación de "equidistancia" entre las partes implicadas que no puedo tolerar y que me recuerda, salvando las distancias, por supuesto, a esto que leí hace tiempo en Internet, cuando la situación el País Vasco era realmente complicada...

"... Equidistancia : Postura basada en un relativismo ético absoluto, que coloca en el mismo nivel a víctimas y verdugos, a la justicia y a la injusticia... La equidistancia entiende que el defender a las víctimas y el defender a los asesinos son la expresión de sensibilidades distintas que hay que respetar por igual. Entre víctima y verdugo no hay término medio porque en la ética no lo hay. Los nacionalistas se han instalado en la teoría de la equidistancia, y dicen ser independientes tanto del terror de ETA como del Estado equiparándolos. Y como piensan que el terrorismo no enfrenta a vascos demócratas contra vascos fascistas, sino que es un conflicto entre el Estado Español y ETA, dicen que los dos son responsables... La equidistancia plantea que en el medio está la virtud y la paz, a la misma distancia de ETA que del PP. Así, Ibarretxe reitera que no está ni con ETA ni con el PP, ni con Madrid ni con ETA, equiparándolos. Incluso ha llegado a comparar las bombas con las leyes, cuando dijo que "a este pueblo no lo van a parar ni con las bombas de ETA ni con decretos, ni con leyes ni con mentiras"... El despropósito de la equidistancia lo manifestó Juan María Ollora cuando dijo aquello de que "un proceso de paz supone repartir la razón entre los protagonistas del conflicto". O lo que es lo mismo, darles por igual la razón al asesino y al asesinado, al que maldita la falta que le hace. La equidistancia llega hasta el extremo de igualar a las víctimas inocentes con los verdugos, aunque no todos los muertos son iguales..."

Como decía anteriormente, es esa equidistancia entre las partes, ese "desmarque" del conflicto lo que me hace pensar que estaré mejor fuera que dentro de esta Iniciativa.

En cualquier caso, a nivel personal, creo que sigo manteniendo buenos amigos en ese club y lo sucedido hoy no cambia para nada mi forma de pensar sobre ellos... espero que tampoco la de ellos hacia mí tras leer esto... je,je,je,je,je