martes, 21 de abril de 2015

Cosas que no dejan de sorprender

Mirando hace unos días la clasificación de un club de Gran Canaria me sorprendió ver que en ella aparece concursando un "prestigioso" juez nacional, de esos que no sólo juzgan palomas sino que también mandan mucho por los salones de la RFCE. El motivo de mi sorpresa se debe a que dicho club no tiene licencia nacional y no me negarán que queda muy raro que por un lado "porculices" a todo Dios por no tener licencia nacional y luego tú vueles en un club que no la tiene. No resulta ético ni mucho menos estético el ver este tipo de situaciones, pero la cosa no acaba aquí. Tras hacer un par de llamadas me confirman que el citado juez nacional no vuela en dicho club, aunque aparezca en sus clasificaciones, pues ya no tiene ni palomas. Al oir esto, la siguiente pregunta es de cajón... ¿y entonces por qué sale en las clasificaciones?. La respuesta... de traca. Resulta que otro juez nacional, también de mi Isla, quería volar en el citado club, que es, en mi opinión, el mejor de toda Gran Canaria con diferencia, pero surgió un pequeño problema... el club en cuestión lo consideró persona "non-grata" y no le permitió darse de alta. Él, lejos de resignarse a que la chica le dijera que "no", recurrió a otro de los de su "casta", que es socio desde hace muchos años del club, aunque ya no tenga palomas, para que empleara su ficha de socio para que él pudiera volar. No me digan que no suena a chiste... dos jueces nacionales haciendo "piruetas" para que uno de ellos pueda volar en un club "no-nacional" usando el nombre del otro. En cualquier caso, conociendo el historial de los dos implicados, tampoco es que me sorprenda demasiado la situación. Por ejemplo, uno de ellos, concretamente el que no pudo darse de alta en el club y ahora viaja de "incógnito", es el mismo que estuvo juzgando en la Expo nacional del año pasado sin cumplir los requerimientos necesarios para ser juez nacional.... sí, sí... el de "Roma paga traidores"