jueves, 1 de enero de 2015

Bestiario colombófilo

Dice la RAE que un "bestiario" es una "colección de relatos, descripciones e imágenes de animales reales o fantásticos". Yo siempre he pensado que en mala hora dejé pasar la oportunidad de empezar a redactar mi bestiario colombófilo particular el día que decidí entrar en el ámbito "competitivo-federado" de esta afición. Lo digo porque a lo largo de estos trece años que llevo practicando este noble arte me he encontrado con una serie de personajes y personalidades que hubieran dado de sobra para hacer un libro de esos o hasta un par. Aunque seguro que la memoria me flaqueará, me voy a marcar como firme propósito para este 2015 que hoy empieza poner en negro sobre blanco las descripciones (con algo de humor) de algunas de esas criaturas, todas ellas reales, con las que me he ido topando en los clubes, eventos colombófilos, páginas webs, etc.  durante todo este tiempo.

Dada su rabiosa actualidad en estos últimos días, creo que debe corresponder el honor de inaugurar esta sección al que denominaremos el "Patrullero 777". El nombre proviene del famoso personaje popularizado por el genial Mario Moreno "Cantinflas" y creo que le va al pelo a nuestro amigo. El Patrullero 777 era presidente de un pequeño club en el Sur de una de nuestras bonitas Islas Canarias y aunque debía llevar pistola a diario, no dudaba en comentar públicamente que a él lo único que lo relajaba de sus tensiones diarias era fumarse unos porritos... que la vida es corta y hay que disfrutarla... je,je,je,je. Aunque tenía nombre de torero su verdadera afición era el boxeo, pero no practicaba el noble arte de las 16 cuerdas, sino que prefería darse de piñas en lugares públicos con compañeros de afición. Aunque su profesión le obligaba a defender el imperio de la ley sobre todas las cosas, alardeaba de que en su club se había pasado la legalidad por el forro de sus caprichos y había prohibido que nadie participara en las sueltas sociales sin tener licencia nacional, además de invalidar todas aquellas palomas que tuvieran anilla regional, sin importarle que exista una Ley que ampare justo lo contrario. Además, le gustaba frecuentar las páginas de ambiente... colombófilo, por supuesto, y como se le quedaba corto el abrirse un sólo usuario en cada web, presumía de que tenía dados de alta decenas de usuarios con diferente nombres, para así mover la bola a su antojo y manipular las situaciones según su conveniencia. Como no era un tipo egoísta, me comentó una mañana que pasaba todas las claves de dichos usuarios a sus colegas, para que ellos también pudieran acceder y que así el juego fuera más divertido. Como hombre prevenido vale por dos, incluso tenía algunos usuarios en "barbecho", para activarlos y hacerlos intervenir cuando los necesitara... así me lo contaba ufano un buen día el "Patrullero 777" y así se los cuento yo a ustedes, sin intermediarios ni dimes ni diretes... y con testigos que lo pueden confirmar. Con este largo historial de "tropelías" y como en su curro no le querían dar ninguna medalla, más bien al contrario, tuvo que buscar refugio en otras organizaciones donde supieran valorar todas sus virtudes, que no son pocas, como ya les he relatado. Primero lo intentó en la Insular de su Isla, pero sólo consiguió un voto, uno sólo,... je,je,je,je... cuando se presentó para ser representante de los deportistas en dicha institución, y finalmente tuvo que ser la RFCE la que le regalara el "carguito" para el que tanto había medrado... como se suele decir Dios los cría y ellos se juntan.

Como pueden comprobar, este "Patrullero 777", que aun campa a sus anchas por nuestra colombofilia insular, es un más que digno merecedor de ocupar la primera vitrina del "bestiario colombófilo canario". Aquí les dejo algunas imágenes del Patrullero 777 de Cantinflas, a ver si repasando el vídeo adivinan a quién me refiero en mi escrito... aunque va de incógnito, doy por hecho que, sobre todos los canarios, ya saben de quién hablo.